Cómo encontrar trabajo con Twitter


He tenido la fortuna de comprobar de primera mano como muchos clientes y amigos encontraban trabajo gracias a un marketing personal inteligente en Internet y las redes sociales y específicamente en Twitter. Tanto es así que mientras escribía este párrafo he sido contactado por un representante de Google pidiéndome que retuiteara una oferta de empleo para sus oficinas en España. Muchas de esas ofertas nunca llegan a los medios o portales tradicionales, lo cual en sí mismo es razón suficiente para que todos aquellos que buscáis empleo no perdáis la oportunidad de implementar una estrategia eficaz y continuada en el tiempo en Twitter que aúne todos los elementos necesarios. Para ayudaros en este empeño, he creado un caso práctico arquetípico de un joven arquitecto al que llamaremos Alex cuyos pasos os animo a seguir y a imitar cuando así proceda.

Alex tiene 28 años y estudió arquitectura por vocación, aunque sabía perfectamente que no sería fácil encontrar empleo una vez terminados sus estudios. Tuvo la suerte de poder realizar prácticas profesionales en un estudio de arquitectura como becario durante casi dos años, aunque finalmente no pudieron ofrecerle un contrato estable. Desde entonces ha realizado trabajos esporádicos y ha estado mejorando sus conocimientos de inglés hasta obtener un certificado avanzado del mismo. Hace un par de años entró en Twitter al ver que en su programa de fútbol favorito – Punto Pelota – podía enviar comentarios mediante el microblog. Dispone de un Smartphone desde el que también tuitea e intercambia mensajes e impresiones con su novia, sus amigos y familiares allegados. Su situación y falta de ingresos le han angustiado durante muchos meses, hasta que ha conseguido vencer el impasse y el desasosiego que trae consigo el desempleo y ha comprendido que de hecho ya tiene un trabajo a tiempo completo: ¡buscar trabajo!

Alex se ha inscrito en casi todos los portales de empleo más conocidos y hasta ahora no le han reportado más que una entrevista que no prosperó y ningún otro resultado digno de mención. Comprende que tiene que hacer mucho más, pero no está muy seguro de dónde tirar hasta que cae en sus manos un ejemplar del libro titulado ‘Mejora y Gana: manual de la marca personal para la búsqueda de empleo’. Allí lee por primera vez sobre la marca personal y su importancia, y comprende que Internet y las redes sociales son el lugar en los que alguien como él con el mínimo presupuesto puede construir una marca personal sin engañar a nadie y centrada en sus valores, su estilo, sus puntos fuertes como profesional y su personalidad. Animado por este descubrimiento, investiga más y se lanza a la conquista de Twitter con el gran objetivo de encontrar un puesto de trabajo.

Alex comprende entonces que su cuenta en Twitter en el estado en el que se encuentra actualmente no le ayuda a conseguir su objetivo, e inmediatamente procede a dar sus primeros pasos estratégicos: cambiar su mensaje de perfil, su foto y su fondo de Twitter para darles un aire más profesional y con criterios de marca personal. Tras la transformación, su mensaje de perfil incluye ahora las keywords ‘arquitecto’ y ‘arquitectura’ y su header y fondo hacen referencia a temas arquitectónicos. Igualmente comprende que un uso estratégico de Twitter será mucho más sencillo (tanto en el PC como en el Smartphone) si utiliza una plataforma como Hootsuite e inmediatamente se abre una cuenta y se familiariza su funcionamiento. Sabiendo que para su objetivo un CV online va a resultar fundamental – e inspirado por el ejemplo del también arquitecto David Pecharromán – Alex decide crear uno eminentemente gráfico y visual con PowerPoint en el que además de demostrar su creatividad muestra ejemplos de algunos proyectos exitosos en los que colaboró en su etapa como becario. Añade este CV a su perfil en LinkedIn y convierte éste último en el enlace mostrado en Twitter, ya que de momento no cuenta con un blog o página web.

Tras estos pasos iniciales, Alex tiene 140 seguidores en Twitter y sigue a 310 cuentas (la mayoría de amigos, compañeros de estudios y trabajo, algún portal de empleo y referente y canales y programas favoritos). Habiendo comprendido la tremenda utilidad de las listas y de la monitorización, Alex busca y encuentra una serie de listas de empleo en Twitter ya creadas y se suscribe a las más importantes. Añade esta lista a su panel en Hootsuite y empieza a monitorizar en tiempo real todas las ofertas y la información de auténtico valor añadido relativa a la búsqueda de empleo que aparece como una cascada interminable de Tweets en la columna habilitada en esta plataforma. Sin embargo, estas ofertas son más bien generalistas y muchas están fuera de su área geográfica, por lo que es consciente que debe dar un paso más allá para focalizar su atención en su objetivo ideal: conseguir un puesto de trabajo como arquitecto ‘junior’.

Alex empieza a responder ya a algunas ofertas de trabajo de interés pero se da cuenta que su perfil de LinkedIn – que en estos momentos es su enlace por defecto en Twitter – no da la talla y procede a remozarlo siguiendo las recomendaciones de Pedro de Vicente en su blog ‘Exprimiendo LinkedIn’. A continuación – y convencido de que una estrategia de crecimiento en Twitter le abrirá muchas puertas y le ayudará a ganar contactos estratégicos de calidad para su aventura digital – procede a implementar esas recomendaciones y realiza búsquedas por las keywords ‘arquitecto’ y ‘arquitectura’ en Twiangulate y sigue guiado por su intuición aquellos perfiles que las incluyen que le parecen más relevantes: entre ellos descubre arquitectos, apasionados por la arquitectura, estudiantes, profesores, colegios profesionales, revistas y un largo etcétera.

Herramientas y aplicaciones de Twitter

Paralelamente y como parte de su higiene de Twitter – y consciente de que es imprescindible llegar a los 2.000 seguidores para poder seguir creciendo – elimina ‘peso muerto’ de cuentas que no le siguen utilizando Manageflitter. Como dispone de tiempo y esta es su ocupación full time, se pone como objetivo el seguir un mínimo de 50 nuevas cuentas al día. Ya que es bilingüe y con el fin de estar informado de las últimas tendencias, decide finalmente incluir las keywords en inglés ‘architect’ y ‘architecture’ para identificar cuentas de interés a seguir. Igualmente, opta por añadir a Hootsuite sendas columnas con los ‘hashtags’ o almohadillas #arquitecto y #arquitectura para apuntalar sus esfuerzos de monitorización. Alex dispone ahora de una auténtica cascada de tweets de interés y comienza a sentirse como pez en el agua en su incipiente comunidad a la que él se refiere cariñosamente como ‘amigos de la arquitectura’.

Alex comprende que es importante ser selectivo y la importancia desproporcionada que los ‘influencers’ tendrán para la consecución de sus objetivos y decide crear sus primeras listas en Twitter: una de influeyentes en arquitectura, otra en general de influyentes en social media y una última de influyentes en marca personal de los que espera aprender a mejorar sus destrezas así como mantenerse informado de los últimos avances en estos campos. Para ello realiza sendas búsquedas en Twazzup, Klout y Kred y lee algunas de las listas que circulan por Internet a tal efecto. En este punto comienzan ya a llegarle muy buenas oportunidades de networking y se apunta a varios actos, conferencias e iniciativas en su ciudad en las que hace nuevos contactos y desvirtualiza algunos de los que ya figuran en su cuenta de Twitter.

Animado por los nuevos contactos, lo mucho que está aprendiendo y la sensación de que la actividad frenética que está realizando realmente merece la pena, se plantea por primera vez el abrir su propio blog. Su primer objetivo al hacerlo es más bien modesto: crear un espacio en el que genere credibilidad y entusiasmo y pueda demostrar que la arquitectura no es sólo una carrera que estudió sino una pasión y que realmente tiene mucho valor añadido que aportar a quien le dé la oportunidad. Mientras se plantea esto – y tirando del hilo de un tweet – aparece la primera oportunidad remunerada: realizar una traducción de un manual de arquitectura del inglés al castellano. Realmente Alex nunca había pensado hasta este momento que el hecho de tener un muy buen nivel de inglés le reportaría ingresos, así que está muy entusiasmado. Al cabo de dos semanas termina la traducción y emite la factura correspondiente, que cobrar a fin de mes.

Con sus primeros ingresos en mucho tiempo, y ya familiarizado con la Tuitosfera y los perfiles de tantos compañeros de profesión, Alex decide comprar su propio dominio y abrirse un blog con WordPress. Las razones que le impulsan a ello es que finalmente internaliza que un perfil en LinkedIn es bastante limitado y no le permite mostrar ni proyectos en los que ha estado involucrado ni comentar o debatir temas de actualidad de su profesión que demostrarían sus conocimientos y su pasión y que – al menos así lo espera – engancharían a otros y cimentarían su marca personal. Sabe también que el contar con su propio dominio lanza un mensaje bien claro de que ‘va en serio’ y que es un arquitecto totalmente digitalizado y con unos conocimientos prácticos importantes en TIC.

Tres meses más tarde, Alex ha publicado ya 8 entradas en su blog y su cuenta de Twitter está creciendo a buen ritmo. Comienza a ser conocido por varios influyentes, y es precisamente gracias a uno de ellos que llega a sus oídos casi en primicia que una empresa multinacional está contratando arquitectos españoles que quieran trabajar en grandes proyectos de obra civil en el extranjero. En concreto existen dos alternativas con contrato inicialmente de 6 meses prorrogable: Emiratos Árabes (Alex cumple los requisitos gracias a su excelente nivel de inglés) y Colombia. Tras informarse a fondo de los pros y contras, Alex decide presentar su candidatura para los proyectos en el país latinoamericano. Se prepara a conciencia para la entrevista de trabajo y hace sus deberes: tanto es así, que encuentra en Twitter y LinkedIn los perfiles de los que con toda probabilidad vayan a ser sus entrevistadores.

Una semana después, Alex recibe la noticia: ¡le han ofrecido un contrato! Sus padres y su novia se preocupan (como no podía ser de otra manera) y se sienten tristes por la lejanía, pero Alex sabe que esta es una oportunidad que no puede dejar pasar. Ha empezado a plantar los cimientos de una prometedora carrera que espera le lleve muy muy lejos. Y sabe que aunque su marketing personal tendrá que adaptarse, va a resultar una herramienta imprescindible para el futuro.

He conocido de primera mano a muchos ‘Alex’ (podría haber hablado de mi propia experiencia también) por lo que espero que este caso práctico ficticio no sea interpretado como un mero ejercicio literario sino como un acicate para ‘ponerse las pilas’ y avanzar con ilusión y entusiasmo en la senda de nuestro marketing personal en Twitter. A aquellos que estáis en situación de desempleo: sé que es difícil en el contexto actual, pero ¡no os desaniméis! Combatid el desánimo con un uso estratégico de Twitter y el resto de los social media y pronto comprobareis de primera mano que todo un mundo de posibilidades os está esperando.

Sobre el Autor

Especialista en comunicación y marketing online y marca personal. Profesor de los Másters en Social Media y Community Manager de la Universidad Complutense y de la UNED y de la Escuela Universitaria del Real Madrid. Consultor en 'Soyunamarca'. Autor de 'De Twitter al cielo'. Aprendo, opino y comparto.