Cómo dar los primeros pasos estratégicos en Twitter


Desde la perspectiva del Marketing Personal y para acelerar en lo posible la consecución de tus objetivos mediante un uso estratégico de Twitter – basándonos en la experiencia propia y ajena aunque dejando amplios márgenes para la creatividad y la innovación que tú mismo/a puedas aportar – es imprescindible comenzar con buen pie. Los cuatros principios del éxito del marketing personal que siempre debemos tener en mente sean cuales sean nuestros objetivos específicos son:

Principio #1: Ganar contactos estratégicos (lo que también se conoce como ‘networking’)

Principio #2: Transmitir una imagen atractiva y atrayente que refleje nuestros valores y estilo

Principio #3: Establecer nuestra credibilidad

Principio #4: Generar entusiasmo en torno a nosotros y nuestros proyectos

Estas son algunas de las primeras e importantísimas decisiones a las que te enfrentarás y que marcarán la pauta de tu interacción y te acercaran a la aplicación provechosa de los mismos:

Tu Nombre en Twitter

Una de las primeras decisiones (afortunadamente reversibles, si decides modificar uno ya existente lo puedes hacer siguiendo estos pasos) que debemos tomar y que determinará en gran parte nuestro estilo de interacción en Twitter es la de elegir nuestro ‘nombre de usuario’. Estas son algunas de las opciones más comunes:

Opción 1) Que tu ‘nombre de usuario’ y nombre auténticos coincidan. Esto no es siempre posible debido a que dado el creciente número de personas en Twitter (¡somos más de 5 millones sólo en España!) los nombre más comunes estén ya tomados. Por eso introduciremos pequeñas modificaciones como el guión bajo y otras. (Ejemplos: @marcoconde_ y @jesus_mier). Esta es la opción más recomendada y recomendable por defecto, especialmente para aquellos que deseen potenciar su personal branding.

Opción 2) Usar una versión reducida o modificada de tu nombre. Este es mi caso personal (@oscards) o el del gran periodista deportivo Josep Pedrerol (@jpedrerol), con la salvedad de que por seguridad también controlo mi nombre completo @oscardelsanto. En el caso de nombres poco comunes es del todo recomendable el tomarse esta precaución aunque vayamos a utilizar otro nombre de usuario. ¡Imagínate los quebraderos de cabeza que podría causarme el que alguien que no fuera yo controlara @oscardelsanto aunque mi principal cuenta continuara siendo @oscards! En el caso de las ‘celebrities’ como Josep, será casi imposible el evitar que alguien utilice una de la posibles variantes (caso de @joseppedrerol, no gestionada por Josep sino por un troll), aunque puede ocurrir que Twitter haya verificado de oficio la cuenta en cuestión.

Opción 3) Usar un nombre de marca que no coincida en nada con nuestro nombre de pila (casos de Dani Iglesias con @soyunamarca y Chris Orejuela con @100socialmedia). Esta es una decisión estratégica de primer orden con consecuencias importantes para nuestra marca personal a medio y largo plazo: apuntan hacia tu proyecto en vez de hacia tu persona. Es perfectamente posible (y en muchas ocasiones recomendable) el compaginar una cuenta personal con otra de marca – tal y como hace el diseñador Jesús Mier con su agencia @CapitanGráfico – aunque no debamos nunca subestimar el tiempo y el esfuerzo que nos llevará el gestionar varias cuentas propias (¡y no digamos nada si nos toca también ajenas!) simultáneas.

Opción 4) Combinar las opciones 2 y 3 y usar un nombre de marca combinado con nuestro nombre. Esta puede ser a la postre una opción inteligente cuando nuestro nombre ya esté tomado y especialmente cuando queramos establecer una vinculación definitiva con nuestra área de actividad, tal y como hace el gran golfista y campeón del circuito senior Juan Quirós con @juanquirosgolf

Opción 5) Inventarnos un nombre de usuario para Twitter sin relación con marca alguna, tal y como han hecho Esteban Mucientes con @mediotic o Miguel del Fresno con @yo_antiTwitter. Esta es una elección profundamente personal e idiosincrática y del todo respetable, aunque quizás un tanto arriesgada y más la excepción que la norma (sobre todo si no eres un profesional consagrado como ellos). ¡Que no te extrañe si te decantas por esta opción que la gente se olvide de tu nombre auténtico y se dirija a ti por tu nombre de usuario como me ocurre a mí con ‘Mediotic’!

Aunque sin duda con todas las opciones sea posible conseguir objetivos de importancia, ya he señalado las ventajas e inconvenientes a sopesar de cada una de ellas. Y no olvides que aunque no parezcas innovar mucho eligiendo las más comunes (que no son otras estadísticamente sino las números 1 y 2), siempre podrás mostrar tu creatividad y espíritu innovador con el primer elemento visual absolutamente fundamental de Twitter que no es otro sino…

Tu Foto o Avatar

Todos nosotros hemos crecido en un mundo rodeado de marcas comerciales y los logos son, han sido y continuarán siendo en un futuro predecible para bien o para mal una parte integrante de nuestras vidas. Y si los logos constituyen por así decirlo la quintaesencia de las marcas comerciales, las fotografías son la principal tarjeta de presentación de las personales. Incluso para aquellos que ya te conocen tanto personal como profesionalmente (¡y no digamos nada para los que no!), lo que se ha dado en llamar como las fotos de avatar o presentación en Twitter – especialmente cuando en ellas se juntan la calidad artística, la creatividad, la originalidad y se transmiten acertadamente tus principales mensajes de marca  – constituyen un mensaje activo de primer orden que actúa no sólo como un escaparate sino también un auténtico filtro que determina la percepción que se tendrá sobre ti.

Esta es una de las muchas razones por las que jamás debemos subestimar la importancia de una buena fotografía ni ahorrar dinero, tiempo y/o esfuerzo hasta conseguir la ideal para nuestros objetivos. La tecnología fotográfica ha evolucionado sensiblemente en los últimos años y hoy en día es posible obtener en ocasiones una fotografía de una calidad bastante notable por nuestros propios medios con dispositivos digitales. Mi consejo sin embargo siempre sigue siendo el de que una tarea tan sensible e importante para nuestra marca debe ser encomendada a un profesional, al que deberemos informar a conciencia de los objetivos que perseguimos con la fotografía o serie de fotografías en cuestión. Precisamente para maximizar el retorno de tu inversión deberás tener en cuenta los siguientes cuatro factores:

1. La consistencia es un valor. Sé que en ocasiones la tentación es grande de utilizar un gran número diferente de fotografías, especialmente ahora que cada perfil en las redes sociales necesita de una. Sin embargo, la experiencia demuestra que emplear un número reducido de avatares de calidad no sólo en Twitter sino en todos tus perfiles, sitios web, C.V., etc. es casi siempre la mejor política para que se te identifique y recuerde con una mayor facilidad. Esa consistencia ayuda a reforzar tu imagen y los atributos de marca que quieras destacar y a causar esa primera buena impresión fundamental. Te puede facilitar esta labor el utilizar un servicio como el de Gravatar que te permite gestionar tus avatares en múltiples plataformas de una forma cómoda y rápida.

2. Tu foto debe contar una historia. El máximo logro para cualquier foto o retrato es el de convertirse en sí misma en una historia: una historia que saque a la luz y destaque los puntos fuertes de tu marca. Es el famoso storytelling que tan de moda está en marketing y publicidad y que tiene una importantísima aplicación al mundo del marketing personal. ¿Quieres resaltar tu creatividad y espíritu innovador? ¿Tu experiencia y profesionalismo? ¿Que no te da miedo romper moldes tal y saltarte los convencionalismos quizás? Deja que tu foto cuente la historia y hable por sí misma.

3. Tu avatar debe evolucionar junto a tu marca. Tu marketing personal no es un concepto estático sino vivo y dinámico, y el cambiar tu foto como mínimo una vez cada tres años es una regla no escrita que demuestra ante tus seguidores o followers que no te has perdido en el túnel del tiempo. El hacerlo también te sirve en bandeja la posibilidad de mostrar el paso del tiempo de la mejor forma posible y subrayar tus logros profesionales.

4. Permanece flexible y no ignores el feedback que recibas. Algunos tenemos mejor criterio que otros a la hora de gestionar nuestra propia imagen. Sea cual fuere el caso, es el feedback y las valoraciones que recibas de los demás al final del día las que determinan si la fotografía que has escogido está dando los resultados esperados o no. Algunos de los avatares y caretos que vemos diariamente en Twitter dan literalmente miedo, y pueden ser una de las razones por las que no se nos sigue o por las que no se nos da ese voto de confianza inicial que tanto necesitamos. Jamás cierres los oídos a las críticas constructivas y a la vez sé autocrítico con tu propia foto: si ni tú estás convencido ni el feedback que recibes por parte de aquellos a quienes quieres llegar es bueno (demasiado seria/informal/atrevida, que no te hace justicia o simplemente de mala calidad)… ¡cámbiala ya mismo!

Lo que consiguen los grandes fotógrafos profesionales como @vicsoriano @vicentenadal o @jesus_mier es que nuestra fotografía sea llamativa y emita múltiples mensajes simultáneos sobre nosotros que realmente tiendan puentes a los demás en un universo como Twitter saturado de gente intentando captar nuestra atención. Estos mensajes deben incluir sí o sí tus objetivos, tus aspiraciones, tu personalidad y tu talento. Si de paso nos sacan guapos: ¡mejor que mejor! Y, por encima de todo, tu avatar debe ir en consonancia y estar perfectamente integrado con…

Tu Mensaje de Perfil

La importancia del mensaje de presentación o de perfil en Twitter es casi siempre subestimada por aquellos que no son conscientes de que – aparte de constituir la primera descripción sobre nosotros y nuestro trabajo en el microblog – algunas de las keywords o palabras clave y datos de geolocalización que allí se encuentran son utilizados por herramientas, aplicaciones y programas para encontrarnos y contribuyen decisivamente al Principio 1 (ganar contactos estratégicos de alto valor).

Las dos líneas del mensaje de perfil van siempre seguidas de nuestra ubicación y de la dirección web que hayamos estipulado, y constituyen todo un ejercicio de copywriting similar al que se enfrentan los publicitarios cuando elaboran un spot televisivo, una cuña radiofónica, una valla o cualquier otro anuncio de necesario espacio reducido en el que transmitir un concepto con gran economía de palabras. No es ni mucho menos fácil (¿cuántos anuncios no dan en el clavo o simplemente nos cansamos rápidamente de ellos?) y Twitter no penaliza el que probemos diferentes versiones hasta encontrar una más o menos definitiva que responda a nuestras expectativas. Merece la pena tomárselo en serio, sobre todo ya que – al igual que la foto – el mismo mensaje de perfil de Twitter puede y debe ser replicado en la ‘Bio’ de otras redes y medios sociales (algunos ejemplos: Slideshare, Blogs, medidores de influencia como Kred o Klout e incluso LinkedIn).

A continuación, algunas de las alternativas más comunes, que se dan a veces en uno o varios idiomas (español e inglés, sólo en inglés, etc.):

1. Aquellos que como Josep Pedrerol queráis identificaros exclusivamente con vuestra posición o cargo (sobre todo si trabajáis para una organización archiconocida) sin añadir más información

2. Aquellos que como Gabriel Leandro Castagnino optéis por una combinación de 1) más información suplementaria como keywords, etc.

3. Aquellos que incluyáis 1) más un ‘disclaimer’ o mensaje en el que dejáis claro que vuestro Twitter tiene un carácter personal y no institucional y que vuestros tweets y opiniones ‘no representan necesariamente a las de mi empresa’ como hace Eduardo Arcos

4. Aquellos como es mi caso que incluyáis un mensaje descriptivo de lo que hacéis de carácter más comercial sin mencionar a ninguna organización (aunque como veréis sí que lo hago en el fondo con ‘wallpaper’ customizado)

5. Aquellos que optéis por una combinación de información profesional con otra puramente personal (ejemplo: Mario Guevara)

6. Los usuarios no profesionales/estratégicos de Twitter (actualmente la gran mayoría) o aquellos que por la razón que fuera deciden incluir un mensaje de perfil exclusivamente personal (ejemplo: Edu Quemada). Dentro de este epígrafe incluiríamos también a aquellos que no utilizan el mensaje de perfil para transmitir información ni personal ni profesional sino para hacer chistes, incluir una cita (como hace al menos parcialmente Risto Mejide), etc.

Conviene recordar e insistir en este punto que para los que queremos conseguir objetivos en Twitter, el mensaje de perfil es equivalente al CV en el sentido de que disponemos 1.5 segundos para causar un impacto (esperemos que positivo) en nuestro lector e internauta. No podemos permitirnos el lujo de desaprovecharlo y todo nuestro empeño debe dirigirse a enganchar a ese público que nos puede ayudar en la consecución de nuestros objetivos en un lenguaje comprensible para ellos (¡atención al idioma de tu elección!), sin errores desde el punto de vista ortográfico (¡esto resulta tan imperdonable como que los contenga tu CV!), y destacando aquellos aspectos de nuestro trabajo, nuestra biografía o nuestra personalidad que más fundamentales resultan para nuestro ‘branding’.

Un mensaje de perfil tiene una vida en sí mismo y deja su propia huella energética. Hay mensajes atrayentes de la misma manera que otros nos dejan indiferentes o hasta resultan repulsivos. ¿Desprende tu perfil credibilidad, personalidad y profesionalidad o simplemente tira para atrás? ¿Está integrado en tu storytelling particular? ¿Se centra en tus carencias (¡atención todos aquellos en situación de desempleo!) o juega tus puntos fuertes? ¿Está convenientemente actualizado? Estas son preguntas que merecen todas ellas una respuesta y harás muy bien en modificar tu perfil hasta que tengas la certeza de que no constituye un obstáculo y sí un acicate para que los demás decidamos seguirte e interactuar contigo.

Nuestra esperanza siempre reside en que – una vez atraída la atención de ese contacto estratégico – éste se detenga en nuestro perfil, examine algunos de nuestros tweets recientes y se quede impresionado con el combinado constituido por la foto, el mensaje de perfil y el aspecto de nuestra cuenta que nos permite ser más creativos que no es otro que…

Tu Estética: Fondo y Encabezamiento (background & header)

Hasta hace poco, el fondo (lo que en inglés se conoce por background) era el único aspecto customizable de Twitter, hasta que recientemente se introdujo el Header como microfondo de nuestra fotografía, nombre y mensaje de perfil. Esto ha traído un nuevo elemento de diseño que nos permite configurar una cuenta que realmente resulte elegante, creativa, atractiva y atrayente… a no ser que pertenezcamos a ese grupo de usuarios perezosos e indolentes que no se molestan y utilizan un fondo por defecto: algo que simplemente no es una opción desde nuestra perspectiva. El desaprovechar estas magníficas posibilidades de branding y personalización lanza un mensaje bastante negativo sobre nosotros que casi nunca nos ayuda y que nos recuerda que la estética es importante.

En lo que se refiere al encabezamiento o header, existen muchos ya pre-formateados y fácilmente descargables que circulan por la web, y no es difícil en absoluto el crearse uno propio con alguna fotografía (ejemplo: Yaakov Márquez) o color apropiado. Lo importante siempre es:

- Utilizar un color que no impida o que dificulte la lectura de nuestro mensaje de perfil (que siempre aparecerá por defecto con letras de un color blanco luminoso)

- No vulnerar las normas de Twitter utilizando el signo de cuenta verificada cuando la tuya no lo está (te expones a que Twitter cierre sin previo aviso tu cuenta, algo que podría resultar catastrófico)

- Asegurarse de que tu encabezamiento no desentona con respecto a tu fondo sino que está en sintonía e integrado con él

Fondo de Twitter de @epadesign 18/01/13

Es el fondo el que nos ofrece más oportunidades dada su extensión, ya que podemos tanto aprovechar para incluir mensajes o direcciones webs como una customización mucho más a fondo con colores, iconos, y un largo etcétera.

De entre las diversas opciones a considerar, destacamos:

1) Fondos customizados acorde a la estética de la página web o blog. (Ejemplo: @jesus_mier)

2) Fondos centrados en nuestra imagen con fotografía gigante (Ejemplo: @ristomejide)

3) Fondos con imagen e información extra o adicional que quizás no nos haya cabido en el mensaje de perfil como ejemplos de nuestro trabajo, organizaciones con las que colaboramos, etc. (Ejemplo: @oscards)

4) Fondos sin fotografía ni información adicional customizados de acuerdo a nuestro logo o estética. (Ejemplo: @eatingschool)

5) Fondos pre-formateados que utilizan aplicaciones a tal efecto (Ejemplo: @canomanuel con un fondo de sus seguidores obtenido mediante twilk.com)

Como cualquier persona que observe desapasionadamente la imagen que incluimos del fondo de @epadesign podrá apreciar, un fondo de Twitter ‘currado’ realmente importa y nos ayuda a empezar con muy buen pie nuestra andadura en el microblog o a ensalzar en un momento dado aspectos fundamentales de nuestro trabajo con proyección para nuestro marketing personal. Podemos jugar además como hacen Emiliano o Risto Mejide con diversas imágenes de nosotros mismos, siempre y cuando el resultado final invite a dar una respuesta afirmativa a las preguntas que nos plantean los principios 2, 3 y 4, a saber:

-        ¿Transmite una imagen atractiva y atrayente?

-        ¿Establece nuestra credibilidad? ¿Anima a otros a confiar en nosotros?

-        ¿Genera entusiasmo en torno a nosotros y a nuestros proyectos?

Y es que sólo con un ‘sí’ como respuesta podremos hacer que el principio 1 se convierta en realidad y ganemos contactos estratégicos de gran valor que nos acerquen a nuestras metas. A partir de ese momento te tocará realizar una apuesta estratégica de primer orden y decidir al menos inicialmente…

Tu Estilo de Interacción

El primer gran cruce de caminos que se presenta a todo usuario de Twitter es la de elegir entre:

1. Un uso fundamentalmente personal (como hacen la inmensa mayoría de los usuarios)

2. Un uso fundamentalmente profesional (ejemplificado por @fgrau)

3. Un uso mixto con mensajes tanto profesionales como personales (como es mi caso propio)

La decisión que tomemos en este sentido es de primer orden, ya que determinará no sólo los contenidos que compartiremos y las conversaciones que mantendremos sino el uso estratégico o no del microblog. Por ejemplo, aquellos que como Francesc Grau realizan una apuesta decidida por 2) relegan sus conversaciones privadas al mensaje directo o DM, mientras que aquellos que damos a Twitter un uso combinado no tenemos inconveniente en que al menos algunas conversaciones aparezcan en nuestro ‘timeline’ público ni en aderezar nuestros contenidos con reflexiones de tipo personal, información y noticias no estrictamente relacionadas con nuestra profesión, etc.

En el futuro profundizaré en las implicaciones de optar por 2) y/o 3) como estilos preferentes de interacción, pero en este punto es imprescindible que tengas claro que un uso estratégico desde la perspectiva del Marketing Personal 2.0 de Twitter es básicamente incompatible con la opción 1). Esto te puede requerir un cambio de chip si ya estás presente en Twitter y hasta ahora sólo lo has utilizado de forma exclusivamente personal para hablar con tus amigos, postear tus fotos o comentar el último partido de fútbol de tu equipo del alma: sin que haya absolutamente nada malo en ninguna de las anteriores, nuestra propuesta no se podrá materializar hasta que al menos añadas una capa de contenidos profesionales de calidad.

Finalmente – y aparte del ya mencionado ‘uso compartido’ – queda siempre la opción adoptada por algunos de crear una cuenta para uso exclusivamente personal y otra para uso profesional. Ten claro qué es lo que persigues y escoge la opción que mejor se ajuste a tus necesidades. ¡Adelante!

Sobre el Autor

Especialista en comunicación y marketing online y marca personal. Profesor de los Másters en Social Media y Community Manager de la Universidad Complutense y de la UNED y de la Escuela Universitaria del Real Madrid. Consultor en 'Soyunamarca'. Autor de 'De Twitter al cielo'. Aprendo, opino y comparto.