Los 10 Mandamientos de Twitter


Especialmente debido a la proliferación de trolls y sectarios en nuestro querido microblog, y para evitar que termine convirtiéndose en ‘territorio hostil‘, he considerado que ha llegado la hora de compartir los diez mandamientos que según mi criterio deberían regir nuestro comportamiento público y social en Twitter y que someto a vuestra consideración.

Imagen: Flickr

1. No aleccionarás públicamente a los demás. Si tienes alguna opinión sobre cómo los demás deberían tener su foto, haber escrito su perfil o en general gestionar su cuenta, escribe un post al respecto o envíales un mensaje privado pero no alecciones a la vista de todos: es arrogante, condescendiente y de bastante mala educación.

2. No te enzarzarás en debates estériles. Twitterland está tristemente lleno de fundamentalistas de izquierdas y de derechas, nacionalistas excluyentes, defensores de la única fe verdadera, fanáticos de sus equipos deportivos y otros guardianes de la (‘su’) ortodoxia y adalides del sectarismo con los que es imposible dialogar. No les des pábulo y, si es necesario, bloquéales.

3. Respetarás la libertad de expresión del resto. Todo el mundo tiene derecho a discrepar de las ideas políticas, gustos musicales, afinidades culturales y programas de TV favoritos de los demás. Eso no significa ni que sean incongruentes ni que no sepan de lo que están hablando: simplemente que sus gustos o ideas no son las tuyas. Respétalo.

4. No aplaudirás comentarios racistas, xenófobos, homófobos y aquellos que atenten contra la dignidad de las personas. Lo último que necesitan los sectarios es que se les aplauda. Desenmascáralos y no les rías las gracias.

5. No exigirás respuestas a tus dudas. Cuando haces una pregunta a tuiteros particulares que no son tus amigos, éstos no tienen niguna obligación ni de responderte ni de solucionar tus problemas. No pidas que parezca que des.

6. No exigirás RTs. Si deseas que alguien haga retweets de tus contenidos, por supuesto que los puedes solicitar pero en ningún caso exigir: los demás a veces no los valorarán o no considerarán oportuno asociarse con ellos por razones que no tienen por qué darte.

7. Respetarás el estilo de interacción ajeno. En la Tuitosfera existen estilos radicalmente distintos de interacción: desde aquellos que como norma hacen follow-back y responden a cada mensaje a los que no. Ambos tienen perfecto derecho a ello (al menos en lo que se refiere a los particulares) y nadie a imponer su estilo a los demás.

8. No copiarás contenidos ajenos. Si otr@s tuiter@s generan un contenido original, tienes la obligación moral si no legal de dar crédito al autor/a de ese contenido respetando la licencia o copyright si lo hubiera si lo publicas en tus espacios web. Lo contrario es piratería y de la peor especie.

9. No espamearás. El spam es uno de los mayores enemigos de Twitter y usarlo con cualquier excusa y bajo el pretexto que sea es caer muy muy bajo. Tolerancia cero con el spam.

10. No extenderás falsos rumores. Mentir a sabiendas – aunque sea sobre tus adversarios políticos, deportivos o intelectuales – es inaceptable, degrada la calidad del debate y se volverá contra ti antes de lo que esperas. Si has difundido un mensaje falso por error, discúlpate. Recuerda que se coge antes a un mentiroso que a un cojo

Espero de todo corazón que estos ‘mandamientos’ contribuyan a que Twitter se convierta en un espacio de libertad, de respeto y de tolerancia. Permanezco abierto a vuestras sugerencias de otros ‘mandamientos’ que os parezcan merecen estar en la lista. Gracias a tod@s.

Sobre el Autor

Especialista en comunicación y marketing online y personal. Profesor de reputación online y marca personal de los Másters en Social Media y Community Manager de la Universidad Complutense, de la UNED y de la Escuela Universitaria del Real Madrid. Consultor en la agencia 'Soyunamarca'. Autor de 'De Twitter al cielo', 'Marketing de Atracción 2.0' y 'Reputación Online para Tod@s'. Formador de community managers. Conferenciante y speaker en España y Latinoamérica. Aprendo, aporto, opino y comparto.