Héroes del Personal Branding (i): Jean-Claude Van Damme


Sin duda muchos hombres y mujeres de toda clase y condición han construido marcas personales fuertes y duraderas que les han catapultado al éxito. Pero pocos lo han hecho con una determinación y entrega mayores o ‘luchando’ contra tantas condiciones adversas como el popular actor de films de acción de origen belga Jean-Claude Van Varenberg, más conocido por su nombre artístico de Jean-Claude Van Damme. Puede que haya otros que merezcan tanto como él el tener su estrella en el firmamento del Personal Branding, pero como espero quede claro al conocer su historia nunca habrá nadie que lo merezca más.

Con una carrera en el celuloide que se extiende durante más de tres décadas y que a día de hoy goza de una excelente salud, el afectuosamente apodado ’muscles from Brussels’ (‘musculitos de Bruselas’) surgió de la nada hasta llegar a estar considerado en la misma categoría que Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis o Sylvester Stallone (con quienes recientemente co-protagonizó la exitosa super-producción ‘Los Mercenarios II‘) como una de las estrellas de las artes marciales y de películas de acción más reconocidas a escala mundial. Este increíble logro, mereciendo como se merece el reconocimiento de todos, sólo puede ser apreciado en su justa medida cuando tenemos en cuenta que Van Damme sufre un trastorno bipolar de ciclo rápido, una enfermedad mental que le ha afligido durante toda su vida y que se ha manifestado en dificultades en sus relaciones con los demás, intentos de suicidio, problemas con el alcohol y las drogas y muchas otras patologías que habrían resultado barreras insalvables para muchos. No desde luego para Jean Claude, que actúa hoy como un padre orgulloso y feliz en muchas de sus películas ‘directas al DVD’ junto con su simpático y también guaperas hijo Kristopher.

Imagen: Contactmusic.com

El éxito fue de todo menos fácil para Van Damme, que primero tuvo que mudarse a Hong Kong y después a Los Angeles en busca de una carrera en el mundo del cine tras haber perfeccionado su técnica en artes marciales con una disciplina de hierro en su Bélgica natal y establecido su reputación como culturista y campeón de karate y otros deportes similares en Europa. Tuvo que aprender inglés casi desde cero como adulto y aceptar trabajos serviles en Los Angeles antes de que su gran oportunidad llegara de la mano de otro grande del cine de acción como Chuck Norris. Una vez que el éxito llamara a su puerta con la película de bajo presupuesto pero alta recaudación Bloodsport (en español Contacto Sangriento), Van Damme supo rentabilizarlo cosechando algunos ‘hits’ comerciales de primera magnitud como CyborgDouble ImpactUniversal Soldier o Timecop.

Sabiendo que había dado con un filón de oro, el actor belga forjó con tesón e inteligencia una imagen pública y una marca personal – a pesar de la ciclotimia derivada de su condición psiquiátrica – altamente idiosincrática y con su peculiar sentido del humor que le ha dado excelentes resultados hasta la fecha. En una reciente entrevista para El País nos reveló su secreto cuando afirmó: “Soy un icono porque la gente no tiene la misma lengua en todos los países y la acción habla por sí sola. La acción es un lenguaje universal. Pero una broma en español o en francés no se entiende igual. Cuando haces películas de acción llegas a más gente.”

Nuestro héroe a ambos lados de la pantalla no sólo es un marketinero y relaciones públicas brillante sino que también ha sabido montarse en el carro de las redes sociales a tiempo y a día de hoy cuenta con más de 1.5 millones de seguidores en Facebook. Su compromiso y dedicación a su trabajo son tan grandes hoy como lo eran en sus inicios en EEUU cuando dormía en un coche y tenía que robar comida. “Quiero morirme rodando películas,” nos cuenta, aunque parezca que ya no siga repartiendo mamporros con la misma asiduidad que antaño (en especial su famosa patada voladora). En breve será inaugurado un busto en bronce de 1,5 toneladas en la ciudad belga de Anderlecht en su honor como ‘homenaje a uno de nuestros compatriotas más conocidos’, según nos contaba recientemente la prensa de aquel país. Un tributo si duda merecido que demuestra una vez más que se puede ser profeta en su tierra… especialmente si has triunfado antes en el extranjero.

5 lecciones para tu marca personal

1) Haz lo que te gusta y mejora tus destrezas hasta que no se te pueda ignorar. Si cultivas la misma determinación radical de Van Damme, las oportunidades llamarán a tu puerta más pronto que tarde

2) Trabaja duro para atraer la atención de aquellos que realmente te pueden ayudar y marcar la diferencia en tu desarrollo profesional

3) No permitas que ninguna enfermedad física o mental ni discapacidad te impida soñar. Encuentra ejemplos inspiradores como el de Van Damme que te acompañen en tu camino hacia el éxito

4) Cuando sea necesario haz las maletas y sal fuera a adquirir la experiencia y conocimientos que necesitas si tu entorno no te los proporciona

5) Utiliza un lenguaje que tus clientes y seguidores puedan comprender y con el que se puedan identificar. Permanece fiel a ti mismo y a ese lenguaje mientras tu vida y tu carrera evolucionan.

Te invito a unirte a nosotros la semana que viene, en la que trataremos el caso de un nuevo héroe del personal branding procedente de uno de los países más remotos de la antigua Unión Soviética que consiguió algo inimaginable hasta su irrupción: llegar a lo más alto de las listas de éxito de la música pop y que por primera vez su idioma fuera oído más allá de sus fronteras. ¡Te espero!

Sobre el Autor

Especialista en comunicación y marketing online y personal. Profesor de los Másters en Social Media y Community Manager de la Universidad Complutense y de la UNED y de la Escuela Universitaria del Real Madrid. Consultor en 'Soyunamarca'. Autor de 'De Twitter al cielo'. Aprendo, aporto, opino y comparto.